
Evolución, ¿qué se entiende por ella? La palabra evolución se suele clasificar en dos definiciones: evolución es simplemente como un cambio que los organismos han vivido a lo largo de los años y el otro significado considera a la evolución como una palabra para señalar a una teoría científica, la cual explica el cómo y porqué el organismo cambia. En base a la ciencia y sus estudios se han destacado teorías científicas muy importantes, destacándose Darwin y su seguidor Wallace. Hablamos de teoría por el simple hecho de que no se han comprobado y no se puede asegurar completamente de que sea cien por ciento fiable, pero si se trata de convencimiento, vaya que sí las tienen. ¿Se puede creer realmente que el hombre haya sido creado de un ser superior? Demos comienzo a nuestro análisis.
“...Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo » “(1) Génesis habla de la creación de los cielos y la tierra de una forma muy fantástica, válgase decir increíble, relatándose la creación del ser humano tal como cualesquiera de los innumerables mitos de la creación del mundo que han existido en diversas culturas antiguas. A partir de tal creencia religiosa y de científicos que se cuestionaban el porqué de la existencia del ser humano y del como éste llegó a la actualidad, se crearon infinitas teorías, entre ellas el científico británico Charles Darwin crea la teoría de la selección natural y el origen de las especies. Según sus estudios, podemos resumir su teoría en los siguientes postulados: Cada individuo al integrarse a una población difiere en diferentes maneras unos de otros, quiere decir, que hay variación en sus grupos; el individuo al reproducirse, progenie sus variaciones a sus descendientes, lo que se conoce como herencia; en una población, siempre existirá un individuo más eficiente que otro, el cual tendrá más posibilidades de subsistir que uno no adaptado completamente, esto lo conocemos como selección natural. Si reflexionamos y analizamos, podemos llegar a cuestionarnos el porqué de tanta variabilidad de especies y la diferencia notable de todos los individuos de esta tierra. Si un ser superior creó la vida del hombre, cuestionémonos.. ¿Por qué existen las imperfecciones y "los diseños debajo de lo óptimo" en la naturaleza? ¿Por qué crear un mundo que produce enfermedades, deformidades y muerte dentro de una lucha ferozmente competitiva por la vida? Con esto no se quiere decir que no exista un Dios como ser supremo, pues esto sólo es de carácter personal y cada quién posee su creencia. A lo que se quiere llegar, es que no hay argumentos sólidos para creer en la creación más que el pensamiento religioso y creencia de cada quien.
Para creer en la evolución necesitamos argumentos sólidos. Los fósiles son la muestras más acertadas de la existencia de la evolución. En el 2005 fue hallado un fósil de 10 millones de años de antigüedad y completo, con 11 dientes, encontrado en los depósitos de barro volcánico en la región Nakali en Kenia,, por un equipo de investigadores japoneses y kenianos. El hombre ha ido evolucionando a lo largo de 6 millones de años, donde evidencias científicas demuestran el cambio físico y en el comportamiento que ha trascendido en el hombre. Hace 4 millones de años el hombre recién se convirtió en un bípedo, pues antes hacía uso de sus 4 extremidades para movilizarse.
“EL hombre de Neandertal no es más que una falencia, sus restos eran de un hombre anciano que padecía de artritis”(2), eso es completamente falso; se han hallado más de 400 fósiles en Bélgica, Gibraltar, Alemania, entre otros Si bien, su estructura no difiere tanto con la del Homo Sapiens, su comportamiento sí; los restos óseos presentan marcas de corte realizadas con herramientas de piedra, y están muy bien conservados por haber sido eliminada de sus huesos toda la carne, por lo que podemos concluir que el antecesor del Homo Sapiens era un hombre canibalista. Canibalista no en el sentido de utilizar la carne de otros individuos de su misma especie para alimentarse, sino que la mayoría de los evolucionistas concuerdan, según estudios etnológicos que removían la carne de sus compañeros para realizar rituales.
“Hombre de Cromagnon: uno de los fósiles más antiguos y mejor establecidos posee por lo menos el físico y cerebro similares a los del hombre moderno, por tanto ¿Cuál es la diferencia?”(3) Analicemos entonces las diferencias para el creacionista: “el cráneo alargado, la frente alta y la bóveda más elevada que los Neandertales, las protuberancias supraorbitarias bien marcadas, pero no en burlete ni en torus, la cara ancha, la nariz estrecha, apreciable prognatismo, órbitas bajas y rectangulares, y mandíbula robusta con mentón prominente. Las tibias muy aplanadas transversalmente (platicnemia).”(4) Tales características pueden ser muy similares a las del hombre actual, y según los adventistas, los restos que se encontraron pudieron haber pertenecido a cualquier individuo, pero éstos no han realizado bien sus investigaciones, y al analizar los cinco primeros esqueletos encontrados en la cueva de Cromagnon, estos datan de hace más de 30 y 32 mil años atrás, y a través de estudios realizados por los etnólogos, fueron los primeros en desarrollar armas punzantes y cortantes para su sobre vivencia, ya que su forma de vida era cazadora-recolectora. Estos simples datos, para un creacionista pueden no ser muy convincentes, al ser un individuo tan parecido al actual, y nadie lo discute, claro que es similar, pues hablamos de 30 mil años atrás solamente, fecha reciente en término de evolución, pero ya los estudios lo han demostrado, aún sea el mínimo cambio producido a lo largo del tiempo, ya es evolución, ¡el hombre ha evolucionado! Y lentamente a lo largo de los siglos.
Evolución no sólo en parte biológica, sino que culturalmente también. En los últimos 100,000 años nuestro cuerpo (y nuestro cerebro) casi no ha cambiado; pasamos de la cultura de herramientas de piedra a ser capaces de curar muchas enfermedades y explorar por medio de tecnología partes remotas del cosmos con el mismo cuerpo biológico. Repitiendo, todo esto se ha logrado principalmente por medio de la evolución cultural, no biológica, aunque nuestra biología es lo que lo hizo posible. Y Allí estamos hablando de teoría de Selección Natural; el hombre se fue adaptando a lo que se le aproximaba y esto fue lo que permitió que físicamente éste progrese y su comportamiento se amolde a su vivir. Si consideramos cada punto anteriormente nombrado, cada cita y cada argumento, existe cohesión y credibilidad, mucha más credibilidad que una teoría de Diseño Inteligente, con bases teóricas fundamentadas y apoyos científicos concretos. Con esto, no se da por firmado que la evolución esté cien por ciento certificada, pero la creación sólo es religión, no es ciencia. Lamentablemente para los creacionistas existen dos problemas: el primero, montones de evidencia científica concreta confirman de manera concluyente el hecho de que la evolución ocurrió (y continúa), y han demostrado una y otra vez los mecanismos por los cuales se produce (como la selección natural). Así que la teoría de la evolución no es un "punto de vista" sin comprobar que podría ser cierto o falso. El segundo es que la teoría de Diseño Inteligente efectivamente es un "punto de vista" alternativo, pero es un punto de vista religioso y es falso decir que es una ciencia alternativa. En creación no hay bases concretas, no hay apoyo verosímil, la evolución da origen a lo que hoy en día es el ser humano, y si alguien no se ha convencido íntegramente, existen muchos medios para comprobarlo.
No hubo creación, en cambio si HAY evolución. Los mecanismos de evolución biológica produjeron todas las especies de la Tierra a lo largo de unos 3.5 mil millones de años, y no hay la menor duda de que nuestra especie surgió por este proceso natural. Como todas las demás especies, la nuestra se extinguirá, sea como sea; pero entre ahora y ese momento sin duda nos transformaremos conscientemente a nosotros y al mundo que nos rodea de modos que apenas podemos imaginar. Quizás apareceremos en libros de historia, nuestros restos serán estudiados y expuestos en museos y nuestra especie futurista habrá marcado una etapa en la ciencia de la evolución. Mientras esto ocurre, el creacionista seguirá creyendo su teoría, viendo como la ciencia sigue y sigue dando origen a nuevas especies, convirtiéndose así, en un individuo carente de lógica..y quien sabe, un augur de mitos y leyendas.
Vanesa Grün A.
(1) Génesis 1:26. Primer Libro de Moisés.
(2) El hombre de Neandertal “El Colapso de la Evolución” por Scott M. Huse distribuido por Chick Publications.
(3) El hombre de Cromagnon “El Colapso de la Evolución” por Scott M. Huse distribuido por Chick Publications.
(4) José Manuel Reverte, en la página web del Museo de Antropología Médico-Forense Paleopatología y Criminalística