
Soy de las personas que se ríen hasta del ladrido de un perro. Hoy pasé cerca de un poodle y éste casi me muerde el pantalón; a mí, simplemente me agradaba, era especial. En lo único que pensaba era en lo siguiente: si el pantalón no me lo destrozaron con el mechoneo en la universidad, ¿que más da un pequeño tirón?, lo tomé, le sonreí y seguí mi camino. Hay cosas tan triviales que sólo por rutina dejamos de tomarles importancia. ¿se han dado cuenta lo lindo que es un bebé en el momento en que te regala una sonrisa? A veces, por pensar en cosas "más importantes", olvidamos lo esencial de nuestra existencia, el vivir plenamente, con alegría y el disfrute de cada momento. No es que haga un llamado al hedonismo extremo, pero no debemos dejar que las penas, los problemas o rutinas actúen en conspiración nuestra.
¿Qué hemos hecho? ¿porqué hemos llegado a un punto en donde al ser humano le importa tanto subir su status económico? ¿Porqué el afán de acumular tanta riqueza material? ¿Porqué esas ansias de vencer a tu compañero, envidiarle y maldecirle? ¿Éste tipo de acciones contribuyen a nuestro crecimiento personal?
Pensamientos negativos, que hace que el ser humano dirija su norte a un mundo materialista y superficial; un mundo que termina con su autodestrucción. Pero... aún podemos salvarlo, aún podemos desviar nuestras miradas hacia las buenas actitudes, hacia las sonrisas y la alegría de estar vivos cada día disfrutando de lo maravillosa que es la vida.